Nuestros Espacios

Nuestra Escuela está ubicada en un enclave único en San Lorenzo de El Escorial, a los pies del Monte Abantos. No es solo el entorno lo que la hace privilegiada sino, sus espacios, nuestros espacios, vuestros espacios.

¿Os hacemos un recorrido por ellos? Acompañarnos…

Nada mas atravesar la entrada a nivel de calle, encontrareis un amplio hall de techos inalcanzables, de donde parte una gran rampa que recorre las tres plantas y permite un acceso  cómodo y divertido a todas las aulas. Esta rampa refleja la gran accesibilidad que tiene toda la Escuela, perfectamente adaptada para minusválidos.

Este hall además de servir de acceso a nuestra Escuela, también lo utilizamos para hacer exposiciones fijas y ambulantes que van mostrando a todo él que se acerque  nuestras pequeñas obras de arte y experiencias e incluso, lo aprovechamos para seguir investigando, creando y jugando.

En la planta de entrada de la Escuela se encuentran las zonas de servicio (cocina, baño de minusválidos y vestuario) y los despachos de dirección y coordinación pedagógica.

Esta planta también nos da acceso a la biblioteca de niños, al “Taller de Arte”, al “Arca de Noé” (sala de usos múltiples) y a las cuatro aulas de los más pequeños (0 -1 y 1-2 años) que son: Tortugas, Ranas, Cigüeñas y Pingüinos.

Desde esta planta se accede directamente al jardín de los más pequeños, con  columpios y todo tipo de materiales adecuados a su edad.

Descendiendo por la rampa accedemos a la planta intermedia donde se encuentran las cuatro aulas de los más mayores(1-2 y 2-3 años) que son: Canguros, Ardillas, Elefantes y Jirafas.

Las ocho aulas de la Escuela son exteriores, llenas de luz natural  gracias a sus  múltiples ventanas que ofrecen una magnifica vista del entorno natural que nos rodea.

Si continuamos bajando la rampa, llegamos a un espacioso porche acristalado que cuenta con una zona de trasvases “Taller de Arco Iris”  que permite a los niños y niñas experimentar y disfrutar de sus aprendizajes y juego libre en todas las épocas del año, independientemente del tiempo que tengamos.

Si el tiempo lo permite, podemos pasar directamente del porche al jardín de mayores, donde encontramos una zona de animales y un huerto, además de columpios y todo tipo de materiales con los que divertirse jugando ¡Les encanta!