Cómo trabajamos

En la Escuela queremos una enseñanza activa, en la que concebimos el aprendizaje como un proceso gradual, no del tipo “todo o nada”, ni algo que podemos transmitir ya hecho y acabado, sino que la niña y/o el niño lo tengan que hacer suyo. Para conseguir esto, tendremos que hacerles propuestas cercanas a lo que ellos ya conocen y saben, que les eduque para la vida y sea una prolongación de lo que hacen en casa; estando al mismo tiempo abiertas a todo lo que nos rodea, consiguiendo de esta manera ir formando personas autónomas y participativas.

Para conseguirlo de una manera lúdica y cercana, hemos aunado en nuestra forma de trabajo la metodología de proyectos y las “rutinas”. De esta manera, trabajamos cada uno de los momentos que se repiten día a día y de la misma manera en la Escuela, buscando el bienestar de las niñas y niños con una forma de hacerlo tranquila, divertida e intrigante, donde a través de historias, cuentos y personajes cada día vivimos una nueva y maravillosa aventura que nos hace disfrutar al máximo, con toda la seguridad que necesitamos.

El proyecto que nos acompaña todo el curso lo definimos a principio de éste, desglosándolo en cada una de las Unidades Temporales que programamos y con las temáticas que nos planteamos trabajar, estando de tal forma enlazadas unas a otras que hace que nunca perdamos el hilo conductor. Al mismo tiempo, usamos “señales” (canciones, retahílas…) para indicar el final de una actividad o rutina y el comienzo de una nueva, siendo un recurso didáctico que les ayuda a tomar conciencia del paso de una a otra, facilitando la conducta adecuada a lo que se les va a pedir y anticipándonos a lo que va a suceder.

De la interiorización de las rutinas lo que nos va a resultar es la creación de un estilo de vida saludable, en cuanto a su autonomía, comunicación, relación social, trabajo, tolerancia a la frustración, salud y cuidado.

Las rutinas y momentos principales que trabajamos día a día son:

  •  Entrada y juego libre
  •  Asamblea
  • Actividades dirigidas (Talleres, psicomotricidad-instalaciones, actividades divertidas…)
  •  Jardín
  •  Aseo
  •  Comida
  •  Siesta
  •  Despedida y juego libre
  •  Horario ampliado

Siendo todas y cada una de ellas de una gran potencialidad educativa, ya que las primeras referencias que tendrán ellos estarán marcadas por los cuidados que les proporcionamos al atender sus necesidades básicas. Estos momentos de alimentación, descanso, higiene, juego, etc., les ofrecerán oportunidades inmejorables para trabajar la afectividad, la identidad, la confianza, la seguridad… que el resto de su vida agradecerán.

Aprenderemos todo mediante:
• El juego
• La experimentación (directa sobre los objetos, animales, plantas, personas y situaciones de la vida diaria) utilizando las distintas vías sensoriales.
• La exploración.
• Las imágenes.
• El lenguaje.
• La imitación y la observación de lo que hacen otros niños y niñas, de los adultos, de hechos y situaciones físicas y sociales.
• De todo lo que ven y les rodea cotidianamente.
• Por ensayo y error.
• Una evaluación continua

Sabiendo que valorar la actividad espontánea y el juego significa:
• Favorecer su imaginación.
• Poder observar sus preferencias, gustos e intereses sin ser mediadores.
• Ser la principal vía de aprendizaje de todos, empezando por los bebés.
• Necesidad de juegos libres, dirigidos…
• Dejarles hacer, actuar… sin marcarles nada.
• Ofrecer todo tipo de materiales, objetos… para que actúen con ellos si lo desean y favorezcan su juego.

Todo ello estará asentado y fundamentado en equipo y contaremos con la cooperación de las familias, buscando que esté dirigido y cubra cada unos de los aspectos del niño y la niña, educándoles para la vida.